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miércoles, 29 de julio de 2015

VIII Curso gratuito de Aikido en Villava


 Se acerca el momento de engrasar las articulaciones y desentumer los músculos para comenzar nuestro habitual curso gratuito de Verano Aikido Villava.

  Desde el lunes 3 de Agosto hasta el 15 de Septiembre

Lunes y miércoles de 20:00h a 21:30h

Requisitos: ganas de aprender

¡GRATIS!


 Esperamos veros a tod@s en el tatami. 


No desaprovechéis esta oportunidad de probrar este magnífico arte marcial japonés.

Examen 3er Kyu de Maite

  El último día del curso 2014-2015 se examinaron nuestros compañeros Maite y Santi. La clase comenzó con un repaso de los movimientos básicos de jo y bokken que se les supone aprendidos a los que se examinan de los grados de Maite (3er Kyu) y Santi (5º Kyu). A continuación se procedió con las pruebas de nivel, decidiendo comenzar con Maite, quien demostró saber el repertorio completo de cinturón verde en un buen examen. Tardaremos un poco en poder adornar gráficamente esta crónica, pero, a la espera de las imágenes, incluimos aquí el relato de Maite:

  "Prepararlo adecuadamente supuso un  reto para mi  y por tanto un tiempo de mayor trabajo. También me decía: "¡¡en qué lío te has metido!!".

  Finalizado el examen  me doy cuenta que ha sido un pequeño  paso en todo lo que es el aikido.  Tengo ganas de ver el vídeo  del mismo, aunque no  me apetecía  nada que me grabaran.

  Agradezco a mi uke  Gorka  su colaboración y aportaciones durante  los entrenamientos y el calor que soportó el día del  examen."

  Enhorabuena por el buen hacer!!

  Tras esto, vino el examen de Santi, cuya crónica está en esta otra entrada

  Finalizados los examenes, y un poco antes de lo debido sensei Javier Bravo decidió dar por terminada la sesión de tatami, para pasar a terminar la clase, el mes, el cuatrimestre y el curso con una merecida cerveza en la terraza de las piscinas.

  Y a menos de una semana de comenzar el nuevo curso gratuito de verano terminamos las crónicas del curso 2014-2015.

  Nos vemos en nada!!

jueves, 23 de julio de 2015

Examen de 5º Kyu de Santi

Aquí os dejamos la crónica de Santi sobre su examen de 5º Kyu celebrado el pasado día 30 de Junio. No hay mucho que decir, ya que él lo dice todo. Muy interesantes reflexiones, y muy completa la crónica! Enhorabuena por el examen y por la crónica!! En breve conseguiremos imágenes del evento, que por problemas técnicos no estarán disponibles hasta dentro de unos días, de momento vamos poniendo el texto, y se adornará en algo más de una semana.

Felicidades!!!


"Crónica de una muerte anunciada"

Si pudiera definir de manera breve mi examen de 5º kyu, utilizaría la palabra “incertidumbre”. Incertidumbre, de no tener ni idea de a qué me enfrentaba. Incertidumbre, de no saber si iba a estar a la altura. Incertidumbre, de desconocer la afinidad que iba a tener con mi uke. Incertidumbre, de las dudas a la hora de realizar las técnicas. E incertidumbre, de que cuando identificaba la “posición”, no encontraba la “velocidad”, y viceversa.

El día del examen, además, no estaba totalmente centrado, y el calor que nos acompañaba no ayudaba. Llegué muy temprano y nervioso, incluso demasiado, por lo que pasé gran tiempo en las puertas de las instalaciones intentando arrancar unas últimas prácticas a todo compañero que pasaba por mi lado.

Incluso durante el examen de nuestra compañera Maite con su uke Gorka, nuestro sensei JB me dejó muy amablemente practicar una ronda más en una esquina del tatami, que no me iba a dar ninguna última revelación, pero que sirvió para mis propósitos: tranquilizarme y abstraerme del examen en curso.

Y llegó la hora de la verdad.

Salí al ruedo ansioso, siguiendo las indicaciones de sensei JB y bajo la atenta mirada de sensei Zubieta (imponen… y lo saben) sin ni siquiera saber mucho del protocolo a seguir, y tras las habituales (y merecidas) muestras de respeto me posicioné delante de mi uke Juan Carlos.

“Ai Hanmi Katate Dori Irimi Nage”, exhortó sensei JB, y todo se silenció en mi cabeza a la vez que estrellaba (me parece que esa es la definición correcta) a mi sufrido uke Juan Carlos contra el suelo ante la mirada atónita de la sala.

Ya no había dudas, ya no había incertidumbre, sólo había aikido.

Como todo se acaba, la euforia del momento sólo duró hasta la llegada de los temidos “Gyaku Hanmi” en los que volvieron a aflorar los fantasmas. La cosa ya había empezado un poco antes en “Shomen Uchi” con un par de mezclas en las que empezaba una técnica y terminaba con otra, más una obcecación un poco enfermiza con los “Omotes” (si lo que me salen bien son los “Uras”… gira, copón, gira…). Esta vez, un par de traspiés con un retorno reflejo a “Ai Hanmi” (inmediatamente corregido por sensei JB) en los que me quedé sin aliento (respira, respira, decía sensei Zubieta) hasta que volví a tranquilizarme con “Katadori” y terminar en “Suwari Waza” más o menos acertadamente.

Cabe decir que en la (escasa) práctica del examen de los días anteriores (un gran fallo exclusivamente mío), casi no pude acabar ninguna técnica con mi uke debido a la urgencia de ver todas las técnicas involucradas, por lo que siempre estaba presente la duda de si iba a saber terminar correctamente una vez empezado el movimiento. Gratamente, el entrenamiento en clase hizo el resto y de manera instintiva pude completar las acciones sin problemas. Todo lo que pasaba lentamente por la cabeza, se volvía confuso y de resultado incierto. Todo lo que salía inmediatamente del corazón, era claro y conciso.

De manera global, una sensación agridulce de orgullo (soy capaz) y decepción (puedo dar mucho más, y mejor). Algunas cosas salieron muy bien (como molan los “Irimi Nages”), y otras no tanto (malditos “Gyaku Hanmi”… ¡Yo os maldigo!),  pero sin perder en ningún momento la tensión y rigidez que me caracterizan y que tanto sacan de quicio a sensei JB (habrá que seguir trabajando en ello poco a poco).

Y terminar agradeciendo a todos mis compañeros (absolutamente a todos) la gran paciencia que han tenido conmigo durante todo este tiempo, en el día a día y tanto dentro como fuera del tatami. Y sobre todo estas últimas semanas a Iñaki (unas explicaciones muy esclarecedoras y una gran predisposición a ayudar), y mención especial para el pobre Juan Carlos (garantía de éxito certificada), que tras la gran entrega con las prácticas se llevó a casa una sudada, una paliza, y sólo un triste infinito agradecimiento por mi parte.

Y una advertencia para el año que viene… ¡Lo he probado, me gusta y quiero más!